Ni se marchan, ni desaparecen. Se han ganado por ellos mismos, un hueco en el armario de los hombres elegantes.

Los zapatos de ante son de una gran elegancia, su estilo es más sport , es un calzado perfecto para llevar con vaqueros, pana, tweed o franela.

Uno de los mayores errores, es ponerlo en ocasiones especialmente formales. Es un complemento, que no admite ser usado en ceremonias, novios o gala, con la salvedad que el diseño del mismo, este creado sobre una base de piel charol y los detalles especiales, los aporte la utilización del ante.

Nunca recomendaré para este tipo de eventos formales y tan especiales, usar un zapato completo de ante, mas aún cuando uno toma el papel principal.

Podemos encontrar zapatos tipo oxford y blucher, full-brogue y semi-brogue, mocasines y botines.

El color marrón es el más habitual en varias tonalidades, como avellana, tabaco, caoba o marrón oscuro,  este tipo de combinación con trajes grises, es muy frecuente en el denominado, estilo italiano.

Pueden limpiarse con un cepillo suave o con una barra borradora especial para sacar las manchas y la suciedad. Para levantar el pelo después de la limpieza,  se aplica vapor desde una plancha, sostenida a una distancia de 25 cm. o directamente  con un cepillo metálico.

Te recomiendo hacerles un tratamiento repelente de manchas y agua,  rociándolos con una solución protectora, que atención, no sea de siliconas.

El zapato de ante puede ser tan resistente a la lluvia como uno de piel y actualmente se consigue excelentes productos y sprays para un perfecto tratamiento de esta piel.